Cuando nace una idea...
...Generalmente en muchos momentos de nuestras vidas nos llegan súbitamente ideas a la cabeza. Esas ideas pueden parecer locas, insignificantes, grandiosas o imposibles de realizar, pero, independientemente de cómo percibamos las ideas ¿qué hacemos con ellas?
Lo más común es que las desechemos y no volvamos a recuperarlas. Yo hacía eso.
Afortunadamente ahora mis ideas serán siempre almacenadas e una forma u otra, a través de este medio o a través de otros. Las ideas son valiosísimas y les recomiendo ampliamente que no las juzguen y que no las desechen, mejor háganlas realidad.